Las Grandes Ligas celebran el legado de Jackie Robinson

Las Grandes Ligas celebran el legado de Jackie Robinson

POR ENRIQUE ROJAS

ORLANDO, Florida — Mientras el japonés Shohei Ohtani deslumbra con su capacidad para batear y lanzar a niveles superiores, su compañero de equipo en los Angelinos de Los Ángeles, el dominicano Albert Pujols se acerca más rápido de lo esperado a la marca de los tres mil hits y al final de la temporada bien podría ser el tercer pelotero de la historia con tres millares de imparables, 600 jonrones y dos mil carreras impulsadas.

Los bateadores dominicanos Gregory Polanco, de los Piratas de Pittsburgh, y Hanley Ramírez, de los Medias Rojas de Boston, y el curazoleño Didi Gregorius, de los Yankees de Nueva York, comienzan el fin de semana como los líderes de carreras empujadas, en tanto que el mexicano Roberto Osuna, de los Azulejos de Toronto Blue, y el quisqueyano Jeurys Familia, de los Mets de Nueva Yorkson los primeros en salvamentos de una temporada en la que los jardineros Aaron Judge y Giancarlo Stanton, de los Yankees, y Mookie Betts, de los Medias Rojas, arrancaron el calendario como fuertes candidatos al Jugador Más Valioso de su liga.

Nada de eso fue posible durante más de medio siglo en las ligas mayores, que entre 1876 y 1946 básicamente operaron bajo el entendido de que solo los hombres blancos tenían derecho a jugar pelota. Hasta el histórico 15 de abril de 1947, cuando Jackie Robinson debutó con los Dodgers de Brooklyn (ahora en Los Ángeles) y abrió las puertas para los afroamericanos, asiáticos, hawaianos nativos y, más importante (como ha mostrado la historia), los latinoamericanos, entre otros.

El debut de Robinson ha sido el acontecimiento más importante en la historia de las ligas mayores y posiblemente uno de los más significativos en la historia del deporte profesional. No es por casualidad que la oficina del comisionado celebra cada 15 de abril el “Día de Jackie Robinson” y no es por capricho que el #42 que usara el antiguo 1B y 2B de los Dodgers sea el único número retirado por completo de todo el béisbol.

De acuerdo a datos de la oficina del comisionado de la MLB, en las nóminas de 25 jugadores de los 30 clubes del día inaugural el 8.4% de los peloteros eran afroamericanos / afrocanadiense, que es el porcentaje más alto en las últimas seis temporadas. De este grupo, el 70% de los jugadores tienen 30 años o menos, un aumento del 5% desde el 2015.

Más impresionante aún: En el 2018, el 41% de los jugadores de Grandes Ligas tiene ascendencia de las llamadas minorías (afroamericanos, afrocanadiense, latino, asiático o de las islas del Pacífico).

Liderados por 84 de República Dominicana y 74 de Venezuela, un gran total de 254 jugadores en rosters activos no nacieron en Estados Unidos. Puerto Rico (19), Cuba (17), México (11), Japón (8), Canadá (6), Corea del Sur (6), Colombia (5) y Curazao (5) son los otros con numerosas representaciones.

Australia, Brasil, Nicaragua y Panamá cuentan con tres representantes cada uno en las mayores, mientras que Aruba, Alemania, Lituania, Holanda, Sudáfrica, Taiwán y las Islas Vírgenes tienen un jugador por país en el gran circo.

La diversidad es un proceso en constante crecimiento en las Grandes Ligas del béisbol de Estados Unidos. Y todo eso ha sido posible desde el martes 15 de abril de 1947, cuando los Dodgers vencieron 5-3 a los Bravos de Boston en Ebbets Field de Brooklyn, Nueva York, con Jackie Robinson de segundo bate en la alineación y defendiendo la primera base.

Robinson bateó un rodado a tercera base en su primer turno y terminó el día de 3-0 con una carrera anotada en su primer partido, pero posteriormente agarró el ritmo y terminó bateando .297 con el liderato de bases robadas y el premio Novato del Año en su primera temporada.

Durante una carrera de 10 temporadas fue convocado seis veces al Juego de Estrellas, ganó el Jugador Más Valioso en una ocasión y fue electo al Salón de la Fama de Cooperstown. Su mayor contribución, sin embargo, fue haber tenido la fortaleza mental y el temple para aguantar la enorme presión, vejaciones, amenazas e insultos que debió enfrentar un negro que en cierta forma estaba violando los códigos de una sociedad racista y discriminatoria.

Como ha ocurrido desde el 2009, el “Día de Jackie Robinson” todos los jugadores, mentores, entrenadores y el resto del personal de terreno de todos los equipos tendrán el #42 en sus uniformes. Este año, habrá elementos adicionales en el vestuario para los que estarán en el terreno, incluyendo un parche conmemorativo en las gorras y mangas de las camisetas, medias estampadas con el #42 y un nuevo abrigo con capucha para las prácticas de bateo, así como vestimenta para usar en la cueva, todo con el logotipo en memoria a Robinson y su gesta.

Todos los equipos locales realizarán ceremonias alusivas al gran acontecimiento.

Los Dodgers celebrarán todo el fin de semana el 71 aniversario de la ruptura de la barrera racial y el domingo, antes del último encuentro de la serie contra los Diamondbacks de Arizona, regalarán 40 mil camisetas de las que usó Robinson en su primera temporada en Grandes Ligas.

La viuda de Jackie, Rachel Robinson, quien es la fundadora de la Fundación Jackie Robinson, y su hija y su hijo, Sharon y David Robinson, asistirán a la ceremonia que han preparado los New York Mets en el Citi Field de Queens. La fachada exterior del Citi Field es una reminiscencia de Ebbets Field, la antigua casa de los Dodgers en Nueva York, y la entrada principal del edificio está adornada por la “Rotonda Jackie Robinson” para honrar la vida y logros del excepcional personaje.

Gracias a la ruptura de la barrera racial fue que las ligas mayores pudieron mostrar en sus diamantes el enorme talento de figuras legendarias como las de Hank Aaron, Willie Mays, Barry Bonds, Bob Gibson, Griffey Jr., Roberto Clemente, Iván Rodríguez, Alex Rodríguez, Juan Marichal, Pedro Martínez, David Ortiz, Luis Aparicio, Miguel Cabrera, Rod Carew, Mariano Rivera, Fernando Valenzuela, Dennis Martínez, Tany Pérez, Andruw Jones, Edgar Rentería, Ichiro Suzuki y cientos más.

Y por la hazaña de Jackie Robinson es que hoy podemos disfrutar de ver a Ohtani bateando jonrones de 400 pies y ponchando bateadores con rectas de 100 millas por hora y tener a Pujols cerca de convertirse en uno de los bateadores más productivos de todos los tiempos.

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