Los hondureños reciben con “gran pena” el fin de su alivio migratorio

Los hondureños reciben con “gran pena” el fin de su alivio migratorio

Washington.- Miles de hondureños residentes en EE.UU. recibieron con “gran pena” la decisión del presidente, Donald Trump, de acabar con el Estatus de Protección Temporal (TPS) que protege a muchos de sus miembros.

El Gobierno anunció hoy el fin del TPS para Honduras y dio un margen de 18 meses a sus 55.000 beneficiarios para que regresen a su país o busquen otra vía para regularizar su situación migratoria.

“Esta decisión nos produce una gran pena, pero en cierto modo ya la esperábamos. Hay que seguir luchando para conseguir quedarnos aquí”, comentó a Efe Mardoel Hernández, un hondureño residente en Maryland y que está amparado por el TPS desde el año 1999.

El oriundo de Tegucigalpa consideró que “la última carta” de los hondureños pasa porque el Congreso estadounidense apruebe alguna legislación para permitir que se queden en Estados Unidos de manera legal.

La directora política de la Alianza Nacional de Trabajadoras del Hogar, Jess Morales, fue un paso más allá y apuntó que la cancelación del TPS “es otro ejemplo más de la agenda de supremacía blanca” que tiene la administración Trump, que está haciendo de los “acogedores y diversos EEUU que conocemos”, una nación blanca.

“Trump está erosionando nuestras leyes y nuestro carácter nacional reemplazándolos con su propio tipo de odio (…) Donde él cierra puertas, trabajaremos incansablemente para mantenerlas abiertos”, señaló en un comunicado Morales.

El país centroamericano se encuentra sumido en una crisis profunda después de las presuntas irregularidades en las elecciones presidenciales de noviembre de 2017 y las posteriores protestas masivas, que causaron al menos 18 muertos.

Con 55.000 beneficiarios actualmente, Honduras es el segundo país con más amparados por el TPS, por debajo de El Salvador, y más de la mitad (el 63 %) han vivido en Estados Unidos durante al menos 20 años, según un informe del Centro para los Estudios sobre la Migración, un centro de pensamiento no partidista.

Hernández supera la media de años que registran los hondureños que viven EE.UU., ya que él llegó hace casi 30 años “buscando mejores oportunidades” que las que tenía por aquél entonces en su país natal.

“No quiero regresar por miedo, por la inseguridad que se vive en Honduras. Si el programa termina, nadie se va a ir al día siguiente: vamos a luchar por quedarnos aquí de manera permanente”, aseguró Hernández, miembro de la Alianza Nacional del TPS, con sede en Washington D.C.

El Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS, por sus siglas en inglés) calcula que, en total, unos 86.000 hondureños se beneficiaron del programa desde que, en 1999, el entonces presidente Bill Clinton (1993-2001) aprobara ese amparo para Honduras tras el paso del devastador huracán Mitch.

En ese tiempo, los “tepesianos” de Honduras han tenido 53.500 hijos que tienen la ciudadanía estadounidense, según datos del centro migratorio mencionado anteriormente.

“Esta decisión interrumpe la vida de miles de beneficiarios de TPS hondureños, sus familiares estadounidenses y las comunidades y las industrias en las que han desempeñado un papel fundamental durante casi dos décadas”, apuntó Ali Noorani, director ejecutivo del National Immigration Forum.

Para Hernández, es “muy temprano” para poder tomar una decisión al respecto. “Tenemos que mantener la calma, no decidir a la ligera. Es importante asesorarse legalmente y ver si hay alguna otra opción para regularizar nuestra situación migratoria”, dijo el hondureño, que podría ser obligado a abandonar próximamente el país donde llegó en su juventud. EFEUSA

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