Sinagoga ofrece “santuario” a salvadoreña indocumentada

Sinagoga ofrece “santuario” a salvadoreña indocumentada

Denver (CO), 20 ago.- Una salvadoreña indocumentada ingresó con su familia en una sinagoga de Denver, Colorado, buscando santuario para no ser deportada por temer por su vida si regresase a su país, según confirmaron hoy a Efe organizaciones locales.

Según la Coalición Santuario de Metro Denver, el ingreso de Araceli Velázquez en una sinagoga se mantuvo en reserva y se hizo público anoche luego de que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) fuesen a la casa de la salvadoreña para arrestarla.

La coalición indicó que la mujer llegó a Estados Unidos en 2010 huyendo de la violencia de su país. Su pedido de asilo le fue negado, pero su deportación fue postergada varias veces, hasta que el pasado 9 de agosto se le informó que ya no se le renovaría el permiso de permanencia temporal.

Con la ayuda de la coalición, la salvadoreña, su esposo Juan, y sus tres hijos, de 4 años, 2 años y 10 meses, se refugiaron el pasado martes en el Templo Micah, una sinagoga al este del centro de Denver que recientemente se incorporó al movimiento santuario local y que renovó parte del edificio para alojar a familias indocumentadas.

Velásquez es la quinta persona sin presencia legal en Estados Unidos que pide “santuario” en Denver. Arturo Hernández, Jeannette Vizguerra (mexicanos) e Ingrid Encalada Latorre (peruana) estuvieron durante meses en iglesias de Denver, pero ya regresaron a sus hogares. Sus deportaciones fueron postergadas, pero sus casos siguen pendientes.

Asimismo, la mexicana Rosa Sabido está alojada desde el mes pasado en una pequeña iglesia de Mancos, localidad en el sureste de Colorado. Su caso tampoco ha sido resuelto.

La Coalición Santuario de Metro Denver calificó como “intimidatorias” las acciones del ICE contra Velázquez y su familia.

Tras ingresar en la sinagoga, una edificación que es compartida con la Iglesia Metodista Unida Park Hill, Velásquez declaró brevemente a medios locales que se sentía “atemorizada y nerviosa” y que su meta era “mantener a la familia unida”.

“Es muy triste que aquellos que hemos venido buscando seguridad y asilo en Estados Unidos terminemos pidiendo santuario en una iglesia para seguir juntos y estar seguros”, afirmó.

Adam Morris, rabino a cargo del Templo Micah, expresó que, en el marco de su tradición, se le pide “actuar con justicia, amar con compasión y caminar con humildad”. Y en aquellos lugares del mundo en donde no se vea esa manera de actuar, dijo el religioso, “necesitamos hacer algo al respecto”.

“En nuestro país, por recientes eventos, sentimos esa necesidad de manera aún más conmovedora”, aseveró. EFEUSA

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